El cuy: Beneficios y oportunidades

Por: Kattya Romina Rojas Gómez


El cuy es un mamífero herbívoro oriundo de la zona andina que se caracteriza por su mansedumbre.
Su nombre científico es Cavia porcellus, también conocido con los nombres de cuyo, cuye, curí, curie, curiel, cuis o conejillos de Indias. El término cobaya se emplea en España y Argentina.
Esta especie es precoz, prolífica, de cortos ciclos reproductivos y de fácil manejo. Para aprovechar estas ventajas hay que tener conocimientos básicos fundamentalmente sobre el manejo de la etapa reproductiva. Con ello se mejora la fertilidad, la prolificidad y la sobrevivencia de las crías. Su guano es aprovechado como abono y también como insumo en la alimentación de rumiantes como las ovejas.

Sin embargo el principal producto de estos animales es su carne, la cual se consume en diversos platos típicos como: el Cuy chantado, el pepián de cuy, etc. Resultando sumamente exquisito incluso para los paladares internacionales; su carne se caracteriza por presentar buenas características nutritivas, como 19.1% de proteína y 7.41% de grasa.

En países como Perú, Ecuador y Bolivia se le usa adicionalmente en la medicina natural andina. Particularmente en nuestro país existe un procedimiento supersticioso que se llama "Pasar el Cuy", que consiste en un contacto directo con el animal, este absorbe la enfermedad por la energía interna que presenta, luego es posible leer el diagnóstico a través de la observación de los intestinos de este. En medicina occidental trasciende su carácter de alimento ya que actualmente se usa como objeto de experimentación en nutrición y salud.

La crianza de este animal posibilita el desarrollo de las familias que disponen de poco espacio para criar otras especies mayores (vacunos, ovinos, caprinos, etc.), facilitándose su crianza ya que se realiza generalmente en espacios pequeños debidamente habilitados. También demanda poca inversión y mano de obra, las personas jóvenes y de tercera edad conducen con éxito la crianza de cuyes. Incluso las condiciones ambientales son favorables para la producción de pastos y forrajes para la alimentación de estos herbívoros.

La crianza casera, que se realizaba en lugares muy reducidos como en las cocinas, se está dejando atrás debido a que se obtenía un bajo índice de productividad por no haber buen apareamiento, además la gente lo consumía solo en festividades religiosas o familiares.

Esto ha cambiado considerablemente porque en la actualidad en nuestro país encontramos que su producción está distribuida en tres formas: crianza familiar, crianza familiar-comercial y crianza comercial.

La primera se caracteriza por desarrollarse fundamentalmente sobre la base de insumos (utilizando los restos de las cosechas y los residuos de la cocina) y mano de obra disponibles en el hogar (adaptando pozas), se orienta al autoconsumo de los pequeños productores debido a su calidad y exquisitez además se difunde en las familias rurales (serranía).Presenta bajos costos y genera un rápido retorno económico a diferencia de otras especies. La segunda es más organizada pues es una empresa que invierte en la infraestructura (tierra para el forraje y manejo de obra familiar) y está destinada a la venta para consumo. Y la última poco difundida, dirigida para abastecer al mercado interno (los restaurantes de la zona y de otros departamentos) jugando un papel muy importante la eficiencia y la alta tecnología, en esta actividad los cuyes son de líneas selectas como Perú e Inti, trae muchos beneficios y buenos ingresos.

Un punto en contra lo vemos en la declaración de José Jiménez, gerente general de Perú Cuy, proveedora de Tottus, que explicó que la carne que se vende a los supermercados debe ser homogénea (un peso de entre 550 a 750 gramos), situación que complica a los criadores que no tienen una producción estándar.

En la crianza familiar-comercial se busca su proyección al mercado externo el que no resulta tan fácil pues se debe cumplir con los requerimientos siguiendo estándares de acuerdo a la demanda de los países a exportar.

En lo referido al consumo se ha abierto grandes posibilidades con el Tratado de Libre Comercio que fue suscrito el 8 de diciembre del 2005 en Washington D.C., EE.UU. y que fue ratificado por nuestro país el 29 de junio de 2006 y por el Congreso estadounidense definitivamente el 4 de diciembre de 2007.

Considerando su gran potencial de explotación, el Ministerio de Agricultura viene estudiando la formación de una Comisión Nacional para la Promoción de la Crianza Racional del Cuy, orientado a crear políticas que regulen su producción de acuerdo al mercado nacional y a largo plazo con fines de exportación comercial.

La exportación de este mamífero se da principalmente para consumo aunque también para mascota, sobre todo a nivel de los países de habla inglesa como Alemania.

El cuy desempeña el papel de mascota ya que es encantador y se adapta perfectamente a la vida en un piso con sencillos cuidados, son animales sumamente inteligentes que pueden aprender diversos trucos que se les enseñe. Aunque no es común que muerdan fuerte, lo pueden hacer tan solo para llamar la atención. No se debe encariñar mucho con ellos ya que no son longevos, su promedio de vida esta entre los 4 a 6 años de edad. Cabe señalar que el cuy como mascota viene siendo exportado a Alemania desde Arequipa.

En conclusión, el Cavia porcellus es un animal que tiene mayor acogida para consumo en el interior del país como también en el extranjero, debido a su alto valor nutricional, y se le ha atribuido la condición de mascota, compañero inseparable para muchos. Todo esto gracias al mejoramiento en la crianza que se debe a la difusión, capacitación y orientación que prestan muchas instituciones privadas y estatales como la que realiza la Universidad Nacional Agraria La Molina.